Encuentra diarios de viajes, destinos, información y artículos

Buscar en Internet 

       Ocio   Monografías   Ofertas





rss feeds RSS / /

Granada y l'Alhambra

Por Esteban Castillo



Hoy continúo en mi viaje imaginario por Andalucía, quiero disfrutar de un paseo por la ciudad de Granada, visitar l'Alhambra y otros sitios de interés. Trataré de imaginarme ésta visita a partir de lo que he leído y de las imágenes que he archivado en mi memoria.

Situada a pie de Sierra Nevada. Dos ríos la atraviesan, el Darro y el Genil, los cuales, transportan en sus aguas tantas historias, algunas alegres, otras tristes, y el recuerdo de tantos pueblos que desde la antigüedad hasta los actuales momentos han vivido en esta ciudad y la han poseído, sin embargo, soportó el abandono, hasta que comenzaron a restaurarla, a finales del siglo XIX.

Hombres del sol, de oasis y espejismos, de las grandes extensiones de arena, de mercancías y víveres transportada por caravanas de camellos, de turbantes y de dagas, de sabidurías y de ambiciones, de tolerancias y de intolerancias, de paz y de combates y que hace siglos vivieron en estas tierras españolas, mezclándose con otros pueblos.

En mi fantasía voy y entro en esa gran fortaleza, residencias de príncipes y de sultanes. Retrocedo algunos siglos en el tiempo.Su arquitectura tiene la fuerza y la elegancia. Las formas pintadas en los azulejos reflejan las influencias hispano.-árabes. La técnica llegó desde el Norte de África; los motivos son de aportes orientales. Los alicatados son realizados en cerámica vidriada.

Las yeserías, elementos decorativos realizados en yeso tallado, muy usado en la arquitectura musulmana. La luz y la sombra juegan formando un conjunto de volúmenes geométricos.

El palacio que mandó a construir Carlos V dentro de este espacio, es una edificación totalmente diferente a las áreas ricas de formas, colorido y poesía de l'Alhambra. Parte de la arquitectura islámica andaluza recibió las formas visigodas y en muchas construcciones se utilizaron influencias de este estilo, como también bizantina, ya que numerosos artesanos venían del antiguo Bizancio, Persia, Egipto o Grecia.

Podría padecer el "Síndrome de Jerusalén". sentirme un sultán, rodeado de sus cuatros legitimas esposas. Observar las cuatros ventanas correspondiente a los cuartos de sus amadas, y estar en esta escenografía de reflejos, resplandores y de luces. oír el agua correr por las acequias, sentir el perfume de las azucenas, arrellanes o mirtos. Ver la luminosidad en las cisternas, percibir como las construcciones y las columnas se reflejan en los espejos de agua. No poder distinguir la realidad de lo imaginario.

Disfrutar la variedad de miles de plantas que están en este espacio. Ver caminando al sultán y pensando en la frase: "Dios ama la geometría y la belleza," o reflexionando a Platón o Aristóteles, como también, con una misbaha en la mano, especie de rosario que utilizan los musulmanes para rezar o simplemente para moverlo con los dedos, o paseándose con su típica chilaba, túnica masculina popular de algodón y de mangas largas. Son las elucubraciones que me hago imaginándome de que estoy observando al sultán en medio de tanta belleza, que conozco por la lectura y las bellas imágenes en Internet y en los libros.

Es en Andalucía, que el arte islámico se desarrolló con influencias de diferentes pueblos y estilos, y dejó un gran documento para ser leído, además, de mirarlo y admirado por miles de personas que cada año la visitan.

Es en especial en l'Alhambra, que las formas geométricas- modulares invaden el espacio; paradigma del arte hispano-musulmán, formas que están presentes en: capiteles, arcos, frisos y bóvedas.

El Corán prohíbe hacer figuras humanas y eso permitió a los creadores- artesanos ir más lejos y a profundizar en la abstracción, sin embargo, encontramos, hojas, flores, figuras, pájaros y otros elementos figurativos reflejadas, sobre todo en pergaminos. en los frisos, hay párrafos tomados del Corán, encontramos en ellos, un tratamiento de elementos cúficos en los relieves de algunas construcciones. Fundada por los musulmanes en el siglo VIII independiente del califato de Córdoba.

Se desarrollaron varios periodos: bereberes, almorávides, almohade; pueblos originarios del África del norte y que tuvieron conflictos entre ellos. El reino Nazari (1238-1492), cuando fueron expulsados por los cristianos y, según la leyenda, cuentan que el sultán Boabdil caminaba sin mirar hacia atrás y cuando ya estaba muy lejos dio una vuelta y con sus ojos llenos de lágrimas, suspiró y miró a su amado palacio desde la distancia.

Fue un espacio, aun después de la reconquista un lugar para filosofar y dialogar. La filosofía griega enriqueció a los nuevos pensadores. La matemática, la química, la astronomía, la filosofia y la geometría, se combinaron con colores, palabras, formas y volúmenes.

Los poetas, escritores, pintores, cantantes y filósofos se inspiraron a través de ella y para ella. Algunos sin conocerla le cantaron como Agustín Lara con esa gran pieza, como lo es: "Granada"; o Washington Irving, autor de los "Cuentos de la Alhambra"; o Francisco Tárrega, con bellas melodías como "Capricho árabe", "Danza mora" y esa gran pieza: "Recuerdos de la Alhambra"; como el comentario de Federico Garcia Lorca, "Se perdieron una civilización admirable, una poesía (.)".Declarado Patrimonio Cultural de la Humanidad desde el 2 de Noviembre de 1984.
Ya es el atardecer, tengo que abandonar estos reflejos y al agua cantarina de las fuentes, dejar las Salas de los Abencerrajes y de Los Embajadores, El Patio de la Acequias, El Patio de los Leones, y otros lugares de gran importancia.

Estoy maravillado. Salgo a la calle y me dirijo a encontrar un espacio donde toquen y bailen flamenco; encuentro el sitio. en la entrada está una gitana que quiere leerme la mano, y me dejo predecir el futuro. Me comenta, que realizaré un viaje a París y que voy a ser abuelo de una francesa...

El sueño, lo irreal, lo imaginario, la fantasía y lo real están presentes, porque después de visitar a Granada y de haber estado en L'Alhambra , incluso, en un viaje imaginario, lo hace a uno ser diferente, y además, la belleza de la Fortaleza Roja, deja en mí mucho deseos de ir a visitarla . mientras tanto, el ritmo de la guitarra, las castañuelas, el tamborín, el palmotear, el taconeo de la bailarina sobre el tablado y el cante hondo me hace entrar de lleno en muchos siglos de historias, de tolerancias y combates, de batallas y conflictos, de amores, de arte, de pensamientos, colores y ritmos. y ha terminado mi viaje imaginario.hasta pronto Granada.

Esteban Castillo
estebancastil26@hotmail.com


Artículos Destacados