
A
tan solo 20 kilómetros de la la capital holandesa, se encuentra el jardín de Keukenhof,
el cual se
localiza en la pequeña Lisse. Esta abre sus puertas desde el 19 de marzo y hasta el 21 de mayo para
asombro de los turistas que decidan acercarse.
Y es que esta maravilla botánica, en sus 32 hectáreas, muestra nada más y nada
menos que más de seis millones de flores (sobre todo tulipanes), un espectáculo
visual único en el mundo por el extraordinario colorido que inunda todo el
parque.
Este jardín cuenta con más de 15 kilómetros de senderos y paseos bordeados de
flores y plantas a lo largo de los cuales los visitantes pueden pararse para
admirar los diferentes jardines temáticos:
* Acuático
* Zen
* Aromático
* Renacentista
Lo que empezó siendo una simple reunión de floricultores para
mostrar sus flores a los posibles clientes, acabó convirtiéndose en una de las
principales atracciones turísticas de Holanda, hasta el punto que es uno de los
jardines más fotografiados del mundo, por el que pasan al año más de un millón
de personas.
Estatuas, fuentes, invernaderos, puentes, incluso, hasta un típico molino
holandés conforman un maravilloso entorno por el que pasear mientras se
contempla uno de los mayores espectáculos florales del mundo.
Un espectáculo que los especialistas botánicos de Keukenhof se encargan de
variar cada año, porque cuando cierra sus puertas se dedican a diseñar el jardín
del año siguiente: nuevos parterres, se cambian las combinaciones de colores, se
añaden otros macizos de flores con nuevas formas… y todo ello para conseguir
sorprender y admirar a los visitantes que se acercan por este exuberante jardín
cromático.
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