
Capital del reino de Asturias en el siglo IX, santurario venerado por todo el
occidente europeo a lo largo de los siglos, hoy día la capital del Principado de
Asturias es el testimonio vivo y material de una de las más profundas raíces de
España "
Es una ciudad mediana muy comercial (cerca de 200,000 de habitantes) con una
vida cultural activa
Los asentamientos de algunas de las ruinas pre-románicas más importantes de
España, la universidad de Oviedo, los Premios del Príncipe de Asturias, y la
Catedral Gótica de San Salvador. Sobre todo, su ubicación central es ideal para
explorar el resto de Asturias.
Diversos historiadores han llegado a localizar en el concejo hasta 16 castros,
ubicados en su mayoría en las estribaciones del Naranco y en los valles del
Nalón, del Trubia y del Nora. De su etapa cronológica poco se puede afirmar ya
que no se han realizado excavaciones que nos lo aclaren, aunque se cree que
pertenecían a la época de la dominación Romana o la anterior a ella. De la
colonización romana se sabe que estos habitaron en las proximidades de la ciudad
de Oviedo como así lo demuestran varios topónimos, trozos cerámicos y diversas
estelas romanas encontradas en el monte Naranco

Oviedo monumental
Tras un periodo de decadencia en los siglos posteriores, en el siglo XV se
constituye la Junta General del Principado. Entre los siglos XVII y XVIII Oviedo
asiste a un florecimiento económico y cultural, patente en la arquitectura de la
época.
Ya en el siglo XX, los duros avatares de la Revolución del 34 y de la Guerra
Civil, Oviedo ha ido consolidando su función de capital administrativa y
cultural del Principado, presentándose hoy como una ciudad abierta, de claro
carácter comercial y universitario.
La Plaza de la Catedral, exactamente denominada de Alfonso II el Casto,
constituye el eje de la zona más antigua de la ciudad, y hasta 1930 estuvo
cubierta de casas, que se derruyeron para destacar la belleza de la edificación
gótica.
Desde el claustro es posible salir hasta la Corrada del Obispo, a través de la
Puerta de la Limosna, desde cuyo balcón la Junta General anunció al pueblo
asturiano su decisión de declarar la guerra a Napoleón.
Una pequeña vuelta a la izquierda lleva al caminante hacia el Tránsito de Santa
Bárbara, pasando antes por la Torre Románica, remodelada durante los siglos XI y
XII. No muy lejos, el conjunto formado por el antiguo monasterio de San Vicente
y la iglesia de Santa María de la Corte se alza el primitivo lugar elegido por
Fromistano para fundar el convento.
El monasterio de San Pelayo se remonta al siglo X, bajo la advocación de San
Juan, cambiada cuando las reliquias del obispo fueron traidas desde Córdoba. La
fachada, terminada en 1704, en estilo palaciego, se debe al arquitecto
benedictino fray Pedro Martinez de Cardeña, y la iglesia , de finales del XVI, a
Diego de Villa.
La cruz de los Angeles:
la Cruz de los Ángeles, que Alfonso II mandó hacer en 808 para la catedral de
Oviedo, con una amenazante inscripción: quienquiera que osase quitármela de
donde mi libre voluntad la donare, sea fulminado por el rayo divino. Es un
relicario en forma de cruz griega, que recuerda prototipos hispanogodos o
carolingios, con un disco en el centro; el alma de madera va chapada en oro y
engastada en pedrería.

La catedral:
Es de estilo gótico florido. Se tiene documentación del siglo XV con la que se
demuestra que trabajaba en ella Bartolomé Solórzano, arquitecto procedente de
Trasmiera (Cantabria) y que había intervenido ya en la catedral de Palencia.
En un paseo por la parte antigua no pueden faltar las calles de San José, plaza
del Paraguas, Salsipuedes, Mon y plaza de Trascorrales, hasta llegar a la calle
del Sol, donde se encuentra el palacio de Revillagigedo. También merece la pena
llegar hasta la Plaza Mayor, sede el Ayuntamiento, de estilo herreriano, cuyas
obras se iniciaron en 1622, con planos de Juan de Naveda.
Para sumergirse totalmente en el Oviedo más tradicional no puede faltar un
recorrido por la plaza del Fontán, donde se celebra el mercado desde tiempos
inmemoriales y que ocupa el lugar de una laguna que fué desecada en el siglo
XVIII.
